Quienes apuestan por viajar “con la casa a cuestas” aseguran que es una propuesta económica y más que recomendable para pasar unas vacaciones en familia o en compañía de amigos en cualquier rincón de España.

Son los campistas que conducen decenas de kilómetros con sus caravanas como equipaje.El presidente de la asociación provincial de campistas Aire Libre, José Luis Torres Cárdenas, asegura que, año tras año, son más los que se animan a vivir esta experiencia. Aunque el desembolso económico inicial para hacerse con un vehículo de este tipo es grande, el ahorro durante los periodos vacacionales en alojamiento es elevado. Por eso, en cerca de veinte años, el número de campistas con caravana perteneciente a la asociación se ha disparado desde los siete miembros iniciales hasta los más de cien actuales. No obstante, Torres Carpio asegura que son muchos más los jiennenses que viajan en caravanas.

Los camping se convierten en los principales aliados de los amantes de este medio de transporte. Hace algunos años, las posibilidades para aparcar los vehículos en cualquier zona y empezar a disfrutar de las vacaciones eran tan ilimitadas como pueda imaginarse. Sin embargo, la proliferación de los parques naturales conllevó mayores restricciones y, en la actualidad, las caravanas sólo pueden estacionarse en los lugares reservados para ellas. Además, el presidente de “Aire Libre Jaén” asegura que para poder viajar con tranquilidad lo mejor es pedir permiso a la Junta de Andalucía, en el caso de la comunidad, para evitar problemas posteriores que pueden arruinar un magnífico plan de vacaciones.

En la provincia, los lugares que presentan mayores posibilidades para los viajeros de este tipo se encuentran en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas. El principal motivo es la facilidad para encontrar lugares en los que esté permitido aparcar, como los distintos camping que salpican la geografía serrana. En Coto Ríos, una de las zonas con mayor vida durante los meses de verano, por ejemplo, surgen tres camping en los que poder estacionar las caravanas. El precio por día oscila entre los 3,75 y los 6 euros, lejos de las tarifas registradas en los hoteles de la costa.

Sin embargo, quienes ven el mundo a bordo de una autocaravana, aseguran que el ahorro económico no es la mayor de las ventajas de este tipo de turismo. Torres Carpio destaca, por encima de todo, la sensación de libertad que se experimenta cuando uno no se siente ni atado ni obligado a permanecer en un lugar que no responde a sus expectativas. Sobre cuatro ruedas las limitaciones son escasas y, desde Jaén, no son pocos los que han recorrido media Europa con la casa a cuestas.

Trucos, como instalar un simple toldo a las puertas del vehículo, permiten a los viajeros ganar metros de esparcimiento. La vida se hace fuera de la caravana y en contacto con el resto de campistas. Las estrechas relaciones que se establecen entre las personas es otro de los principales alicientes para ellos. Y es que como el propio Torres Carpio afirma, se trata de un mundo “completamente distinto”.

Fuente original: Diario Jaén.

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