El siniestro se produjo por la colisión entre un turismo y un todoterreno

La colisión se produjo sobre las siete y media de la mañana, frente a la estación de servicio del mismo nombre. En el Opel viajaban cinco personas, dos hombres, dos mujeres y un niño de dos años, todos ellos de nacionalidad ecuatoriana, mientras que el todoterreno estaba ocupado por un hombre y una mujer, residentes en Girona.

A consecuencia del accidente, el conductor del Opel, Roberto Carlos U. M. de 25 años de edad falleció en el acto y el ocupante del asiento delantero, Luis Alfredo U., de 46 años de edad, resultó herido grave.

Las dos mujeres y el niño resultaron con heridas leves y la pareja que viajaba en el todo terreno, resultaron ilesos. El cuerpo del fallecido fue trasladado al depósito de cadáveres de Fraga, mientras que los heridos fueron trasladados en ambulancia al Hospital Arnau de Vilanova de Lleida.

El accidente se produjo al invadir el Opel, que circulaba en sentido Lleida, el carril contrario, colisionando con el Mitsubishi, que lo hacía en dirección Zaragoza. A consecuencia del choque, la caravana que portaba el todoterreno se cruzó, y el Opel la embistió, con la mala fortuna de que una de las maderas de la caravana rompió el cristal del turismo y se clavó en el pecho del conductor, provocándole la muerte. El cuerpo quedó prácticamente empalado al asiento, por lo que tuvo que ser rescatado por el servicio de excarcelación del parque de bomberos del Bajo Cinca, que también tuvo que emplearse a fondo para rescatar a los heridos del interior del vehículo.

Además de los bomberos, al lugar del accidente se trasladaron efectivos del servicio de urgencias y emergencias del 061 de Fraga, con una ambulancia medicalizada y de la Guardia Civil de la capital fragatina, que se encargaron de regular el tráfico en la zona del siniestro.

El accidente tuvo lugar en una recta con buena visibilidad y en un momento en que prácticamente no había tráfico. Por ello, se especula con la posibilidad de que el conductor del turismo se hubiera dormido o padecido algún despiste. Tampoco se descarta que se hubiera deslumbrado por la luz del sol, que a la hora del accidente está a muy poca altura y suele dificultar la visión para los conductores que viajan en sentido Zaragoza-Lleida. La caravana que portaba el todoterreno es propiedad de un empresario de Gerona para el que trabaja el conductor del vehículo, que la estaba esperando para empezar un viaje de vacaciones.

Fuente original: Diario del Alto Aragón.

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