Una opción diferente para veranear

En familia o en compañía de amigos, muchos ciudadanos eligen los embalses navarros como alternativa a las playas del Cantábrico o el Mediterráneo y las localidades de ambos lados de la cordillera pirenaica

Tranquilidad, naturaleza y agua. Eso busca la mayoría de los bañistas que optan por un embalse en vez de ir a la playa o a la piscina. En Navarra se puede disfrutar de esta oferta en las cercanías de Alloz y Yesa. Ambas localidades cuentan con dos amplios embalses, y además tienen en sus orillas campings para poder gozar de una apacible estancia veraniega.

Camping Aritzaleku

No sólo tranquilidad se puede encontrar si veraneamos en zonas como estas. En Lerate, el camping Aritzaleku cuenta con distintas actividades para practicar, como el windsurf y la vela. También se pueden alquilar piraguas, dar paseos en barco y hacer excursiones con remos. Además, el 15 de julio tendrá lugar en el embalse, el Campeonato Español de Triatlón ya que en el camping tiene su sede la Escuela Navarra de Vela. Susana González Díez, directora y coordinadora de la escuela, explica que la mayoría de los consumidores que demandan cursos de estos deportes son “jóvenes de 25 a 40 años y familias con hijos”. El camping de Aritzaleku -señala su gerente, Gonzalo Aristu Oroz- tiene capacidad para unas 1.000 personas y en estos momentos se encuentra al 90% de su capacidad total.

El perfil de personas que acuden al camping responde, en su mayoría, familias con niños y parejas y proceden, sobre todo, del País Vasco. Pero no sólo ellos disfrutan de estos parajes. También, jóvenes procedentes de la capital acuden con frecuencia al embalse. Este es el caso de Óscar Medibe y sus amigos, que en cuanto tienen un hueco en su agenda y el sol sale, aprovechan para darse un chapuzón . “Es más natural y no hay niños”, señala Óscar entre risas.

Aunque no todo son ventajas, Susana nos confiesa que muchos de los niños a los que enseña vela tienen miedo a los bichos que puedan encontrarse en el fondo del embalse. Ella les habla de los “tiburones rosas” que pueden morderles. Por eso, hay gente que opta por una piscina donde el agua es transparente y limpia. Este es el caso de Olatz Muguruza Sarries, una joven de Mendillorri de 23 años, que prefiere bañarse en la piscina: “Veo lo que hay en el fondo y no me gusta pisar el barro que tienen los embalses”.

Embalse de Yesa

A diferencia de Lerate, las actividades en uno de los Campings de Yesa, Mar del Pirineo, no son tan abundantes, pero la gente disfruta con otras ocupaciones. Un trabajador del camping, Adrián Laurenceda Cabodevilla, explica que la mayoría de sus consumidores tiene su propia lancha motora para divertirse en el agua, además de su bungalow fijo en el camping, al que acuden regularmente cada año.

Las personas que veranean en este embalse llegan de países fuera de España. Al pasear por la orilla del agua, se pueden ver familias de distintas nacionalidades. Por ejemplo, Fermon Christophe, viene desde Bélgica con sus hijos y amigos a Yesa. Igualmente, Bart Verlaat es un holandés de 42 años que lleva dos veranos acudiendo a este embalse con su tienda y junto a su familia. Aunque también, observando las proximidades del embalse, se aprecian muchas cuadrillas de jóvenes que, al igual que en Alloz, van a pasar el día entre sol y agua.

Cada vez más, tanto los jóvenes como las familias se animan a veranear en zonas como éstas, en las que poder disfrutar del sol en plena naturaleza, buscando un poco de tranquilidad lejos de la ciudad. Aunque siempre hay quien opta por practicar las actividades que los campings ofrecen para las vacaciones.

Fuente original: Diario de Navarra.

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